Siempre he preferido no tocar el tema “selección nacional femenina”
ni tampoco nada referido a la FPV. Lo que pasa es que es un asunto tan desalentador que para qué gastar energías “arando en el mar” (como bien lo dice “Pipo” Vásquez). Sin embargo, ahora que la situación se puso más fea, me gustó lo expresado por Natalia Málaga, específicamente porque no exonera a las jugadoras de la última y vergonzosa derrota ante Venezuela. Además, en otra reciente entrevista televisiva manifestó: “… si hubiéramos jugado un poco mejor que la porquería de ese día, estuviéramos en Beijing…” Es que, pese a lo mal que dirige la FPV el vóley nacional, no hay justificación para lo mal que jugaron nuestras “grandes matadoras” (¿?).
Aquí la entrevista publicada por La República:
Natalia, ¿cuál es tu análisis de este momento triste del vóley peruano?
–Si seguimos aceptando que la actual directiva continúe despilfarrando lo que tenemos y las jugadores no se rompan el lomo por defender a su país, nada cambiará. La cabeza en el vóley está podrida.
En el último Preolímpico, ¿notaste esa falta de compromiso?
–Hubo mucha inmadurez. Algunas chicas se creen las mejores solo por estar en el extranjero. Pero voy a ser sincera, de ese equipo solo rescato a tres jugadoras porque las demás no valen nada y no se dan cuenta de que para ganarse un nombre en el Perú se tienen que sacar la mugre. Algunas solo vinieron al Perú a reclamar su panetón y su pavo.
¿Quiénes son las chicas que siempre estuvieron comprometidas?
–Leyla (Chihuán), Patty (Soto) y Milagros (Moy). Las otras juegan sin ganas. Pese a que varias veces Leyla (la capitana) se los decía, no les importaba y la directiva toleró esa falta de actitud. Aquí falta mano dura desde la cabeza y no me preocupa si se molestan por lo que digo. Hay que pisar tierra.
LOS AMIGOS DE VÉRTIZ
Después de estos comentarios, tal vez no sigas ligada a la selección…
–No tengo miedo. Además, trabajé todo el año sin contrato. Mi intención es ayudar al mi selección y a mi país porque lo quiero. Y si sigo en la FPV tendrán que cambiar muchas cosas y se tienen que ir algunos inmorales que destruyen el vóley.
Entonces, ¿en el vóley también hay cosas turbias?
–Claro. Quise ayudar a dos chicas de provincias llevándolas al Regatas cuando cumplan la mayoría de edad, pero el señor (César) Vértiz me llamó la atención y me dijo que yo no trabajaba con ética. En cambio, él sí puede permitir que el señor José Aguilar (Divino Maestro) y Juan Castro (Deportivo Wanka) se lleven a cuatro chicas de provincias a sus clubes. Y lo vergonzoso es que son miembros del directorio. No pues, no me joroben.
Pese a esta corrupción, ¿deseas seguir?
–Yo quiero ayudar y aportar, pero haciéndome respetar. En lugar de pagar a entrenadores para categorías que no existen y a jugadoras que no han ganado nada, se debe invertir en cosas que valen como proyectos a largo plazo.
Dirigir a la selección, está dentro de tus objetivos…
–Algunos dirán que no estoy preparada, pero tengo experiencia y personalidad. Pero si pido un presupuesto para giras y trabajar en serio, no me lo van a dar y no quisiera perder mi tiempo.
Fuente: http://www.larepublica.com.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=201358&Itemid=0





